Capítulo sesenta y cinco: Matrimonio y otras buenas noticias.
Desde niña fantaseaba desde el balcón de mi antigua habitación con la idea de encontrar al hombre ideal que me amara y entendiera, ese alguien que hiciera de mis días oscuros algo mejor y lleno de color, un chico que me adorara tanto que no dejara de expresarlo, un amor real e incondicional que fuera lo suficientemente fuerte para vencer todas las adversidades. Pero con el paso de los años fui perdiendo la esperanza de encontrarlo y así crecí añorando un día poder tener esa posibilidad.
Siempre