Capítulo veintiuno: Mera coincidencia.
Los días transcurrieron de manera normal aunque no veía a David desde que fuimos a mi chequeo médico se lo atribuí a qué el pasaba la mayor parte del tiempo en sus negocios, más bien hacia demasiado con el simple hecho de visitarme cada día y yo también necesitaba enfocarme en el trabajo. Siempre quise tener mi propia tienda y me alegraba saber que ese sueño si se me estaba cumpliendo.
Pero había una cosa que había estado revoloteando sobre mi mente durante los últimos días, conocía a David des