Alexander Lee
Mi vida no es solo un caos; es un naufragio en aguas que no comprendo. Lo que comenzó como un viaje de negocios y una visita familiar en Ulsan se ha transformado en un descenso a los infiernos. Mientras observo a Aimunan, pálida y con la respiración entrecortada, siento que el aire del búnker se vuelve irrespirable. Ella está a punto de conocer el pecado original que persigue a los Lee, y yo... yo solo quiero sacarla de aquí, aunque sepa que ya es demasiado tarde.
Mis padres siempre hablaron de una "maldición", pero yo me refugié en la ciencia. "Infertilidad idiopática", decían los médicos. Me bastaba con eso para ignorar las leyendas que me parecían cuentos de viejos para justificar la desgracia. Pero ahora, bajo la luz mortecina de este museo subterráneo, la voz de mi abuelo suena como una sentencia de muerte.
—Jin-Sung —dijo el abuelo, ignorando mi interrupción—, siempre tuvimos la esperanza de que la profecía se saltara tu generación. Pero el destino es un tejedo