Mundo de ficçãoIniciar sessãoArion intercambió una mirada grave con Arya. En sus ojos se reflejó la magnitud del desafío, pero también un nuevo temor: la secta no solo estaba creando Estringes, sino que había corrompido un lugar sagrado. Y el pensamiento, frío y desolador, de que *quizás* querían a Arya para algún ritual, pesó en su mente como una losa. Su mandíbula se tensó.
—Agradecemos vuestra información —dijo Arion al anciano, su voz, antes autoritaria, se tiñó de una solemnidad inquebrantable. Puso u






