FRONTERA NORTE DE CANIDAE Y EL BOSQUE MADRE
Para ella, la naturaleza era la única cosa justa con todos sus habitantes. Los animales cumplían su ciclo de vida alimentándose de las plantas, mientras sus depredadores de ellos y éstos últimos alimentaban al bosque al morir. Nadie era mejor por volar, o tener diferente color, tampoco eran favorecidos si una plaga atacaba todo lo que en el bosque se encontraba. Esa era el verdadero equilibrio.
Se sentía en paz al reflexionar eso.
Sacudió la cabeza,