91. Nuestra nueva cocinera
Branca
Estaba en la sala cuando sonó el timbre.
Cássio se levantó primero, como siempre. Postura recta, expresión neutra. Esa forma suya de asumir cualquier situación como si se tratara de una audiencia importante. Respiré hondo antes de acompañarlo.
Mi herida todavía dolía un poco. Y sí, se suponía que debía estar en reposo, pero no podía. Quería estar allí con él y con Aelyn. No enferma en una cama, esperando la recuperación.
Esa no era yo. Le había prometido a él y a mí misma que tendría más