124. Divorcio
Jonathan
La notificación parpadeó en la pantalla a las 10:17 en punto, como si el universo hubiera marcado la hora exacta para darme el golpe final.
«Proceso de divorcio finalizado. Tránsito en juzgado».
La leí una vez. Dos. Tres.
La palabra «finalizado» parecía una broma de mal gusto. Pequeña, burocrática, incapaz de cargar con el peso de lo que realmente estaba ocurriendo. Finalizado. Como si fuera solo otro proceso archivado, otra línea tachada en una hoja de cálculo. Como si Branca hubiera