Capítulo 40. Pacto con el enemigo
Leonardo la miraba con reverencia y un afecto nuevo y cada vez mayor.
No podía creer nada de lo que acababa de presenciar, aunque ese trato significaba que por fin Emma se libraría de la presencia de su padre en OldTree. Sin embargo, sabía que el resto de los socios, en particular Frederick Meyer, lo verían como un acto desleal.
-¿Está bien, señora Fritz?
Ella lo miró de un modo extraño.
-Perfectamente.
-¿Quiere que me encargue yo de este asunto?
-Me temo que debería hacerlo yo sola. Y terminar