Capítulo 26. Ciego de placer
Emma Fritz era muy buena clienta del mejor hotel de la ciudad, que siempre tenía disponible una suite a su gusto, sin importar el día o la hora en que la necesitara. Ese sería el lugar ideal para sus posteriores encuentros con Leonardo Ares, su nuevo amante. Un lugar discreto, pero no tanto como los departamentos de Alexei y Omar.
Y esto era completamente a propósito, ya que los rumores le serían algo útil.
Sobre todo si llegaban a oídos de su padre, Frederick Meyer y algunos socios que siempr