Capitulo 23

La silla en la que estaba sentado era incomoda, de madera y casi astillada. ¿Acaso por ser un trasgo no podían haberle traído algo mejor?

-¿Entonces que es lo que recuerdas?

-Ya se los dije ayer- contesto con brusquedad el muchacho. No es que el fuera maleducado, pero el interrogatorio de ayer ya había sido largo, y era doloroso traer de vuelta todos aquellos recuerdos. Ahora mismo, los quería lejos. Muy lejos de él y de sus pensamientos. Y por sobre todo, quería a los miembros del consejo lejo
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