Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio que siguió a las palabras de Valentina fue tan espeso que parecía tener masa física, una presencia asfixiante que llenó cada rincón de la oficina insonorizada. Aleksei Volkov se quedó inmóvil, con la carpeta de costos todavía apretada en su mano, mientras el eco de la palabra "puta" vibraba en el aire como un cristal roto. Su rostro, que segundos antes estaba encendido por la ira, se tornó de







