Mundo ficciónIniciar sesiónLos siguientes tres días se deslizaron sobre la mansión de Jumeirah con la lentitud agónica de un invierno que se niega a ceder. La imponente estructura de cristal y mármol negro, habitualmente gobernada por el orden algorítmico de Aleksei, se convirtió en el escenario de una guerra de trincheras donde las palabras eran escasas y las distancias se medían en silencios.
La primera pieza del tablero la movió Katerina







