Mundo ficciónIniciar sesiónLa sombra de la palmera datilera ofrecía un refugio fresco y aislado en mitad de la inmensidad del jardín de Jumeirah. El eco de la carcajada de Valentina, limpia y desprovista de las sombras que habían oscurecido la mansión durante la última semana y media, seguía vibrando en el aire matutino. Aleksei Volkov, el hombre que dominaba los rascacielos de cristal y las juntas directivas más despiadadas de Europa, permanec&i







