Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl descenso del ascensor se sintió como una caída libre hacia la realidad que Valentina nunca debió haber ignorado. El zumbido mecánico de la cabina de cristal era lo único que llenaba el espacio, un sonido monótono que contrastaba con el estruendo de sus propios pensamientos. En su mente, las palabras de las mujeres en el baño se repetían como un salmo maldito: Isabel







