Mundo ficciónIniciar sesiónEl magnate cerró los puños a los costados, sintiendo una punzada de remordimiento que le oprimió el pecho con la fuerza de un tornillo de banco. Su mente analítica, incapaz de leer las sutilezas del corazón de una mujer, interpretó inmediatamente el llanto como una señal inequívoca de sufrimiento óseo. Sigue sintiendo dolor, se dijo a sí mismo, la culpa devorándolo vivo en la oscuridad.







