Capítulo 83 — Bienvenida a nuestra casa, Nadia.
El aterrizaje en Moscú fue suave, pero el aterrizaje en mi estado emocional fue todo menos eso.
Ya estamos aquí.
No puedes arrepentirte, Vega.
Después de las escalas y los trámites, que Kilian sorteó con la facilidad de alguien que tiene mucho poder, nos subimos en un vehículo blindado, inmediatamente seguidos por un pequeño séquito en sus propios autos.
Incluso aquí lucía más poderoso que en Haven Falls.
Kilian se movía con una familiaridad absoluta, señalando monumentos icónicos que