Capítulo 79 — El siguiente Volkov loco.
El día siguiente llegó con la tensión palpable de un general preparándose para una invasión.
Y yo no podía dejar de rodar los ojos.
Kilian estaba de mal humor, recorriendo la mansión como un felino de gran tamaño cuyo territorio estaba a punto de ser violado.
Parecía un niño.
—Ese maldito minino va a terminar como aperitivo para Kaiser —refunfuñó, mirando por la ventana con el ceño fruncido—. Te lo advierto, es una bomba de pelos y problemas.
—Estás exagerando, Volkov —le respondí, au