Por fin ya no estoy encerrada en ese lugar horrible y deprimimente.
Después de un día de observación en el hospital, el doctor nos dijo que ya era seguro darme el alta, pero que igual tendría que mantener reposo al menos por un par de días para no poner demasiada presión sobre el embarazo.
Ahora íbamos en el auto, de vuelta a la mansión de sus padres, donde nos quedaríamos unos días más. El conductor y su copiloto estaban en la parte delantera, en completo silencio y dándonos nuestro espacio co