Samantha no hizo lo que Felipe quería.
Esperaba otras palabras de su parte después de ese beso, tal vez un “te quiero o esta vez será para siempre” no esa necesidad de medir el pito con otro hombre, solo por él quiere marcar territorio cuando estaba más que claro que ella moría por él.
Todo el camino se mantuvo en silencio hasta llegar a casa de su hermano.
Alma está en la sala con los niños e Izan tiene a unos de los mellizos en sus piernas y jugando con sus manitas, suena la puerta de la entr