—Samantha—
Deje una parte de mí, morir en ese momento, era mi oportunidad. Vi un Felipe, sin capas, sin máscaras, era él y lo alejé.
No puedo…
Mi madre se siente orgullosa de mí, por primera vez en mi puta vida, soy la hija que siempre quiso, tengo un matrimonio perfecto ante todos y un esposo que vale oro para ella. Mi padre vino hace unos días para despedirse, volvería a España; le mentí al decir como siempre que todo estaría bien y le prometí vernos pronto. Sergio viene cada vez que puede