El Hotel The V New York ocupaba una esquina del Financial District con la solidez específica de los edificios que han sobrevivido suficientes décadas como para no necesitar demostrar nada.
Cuatro años de restauración. Mármol italiano en los vestíbulos, madera de roble en los corredores, hierro forjado en las barandillas que subían desde la planta baja hasta el tercer piso con la elegancia densa de lo que se construye para durar y no para el siguiente ciclo. La luz de las arañas llegaba a cada r