Sábado, 11:23 AM. Joe’s Coffee.
No era su día habitual, pero Liam juró que Ethan rompería rutina hoy: después de entregar, necesitaba aire.
Isabelle Curtis empujó la puerta de vidrio proyectando una seguridad que, en el fondo, se sentía como un hilo a punto de romperse. El aroma a grano tostado y el murmullo de las laptops solían relajarla; hoy, cada sonido parecía el tic-tac de una bomba demasiado cerca.
El mensaje de Liam seguía fresco, como una mano cerrándose en su nuca.
Liam: Stefan quiere