Luciana se quedó encerrada en su habitación exactamente veinte minutos.
Fueron veinte minutos de un llanto. procesando en un bucle mental implacable la mirada rota de Ethan. Esos ojos celestes, que durante años habían sido su puerto seguro, estaban ahora empañados por la traición. Pero no era solo la imagen de Ethan lo que la atormentaba; eran las palabras de Stefan resonando en su cabeza como un eco oscuro..
"Vale cada segundo".
Esa había sido la respuesta de Stefan cuando Ethan lo acusó de ven