9- Síndrome de Estocolmo.
–¿Qué haces?-Preguntó Ares con furia.Mientras se colocaba de pie.
La mente de Selene estaba muy lejos de allí,su joven esposo le repitió la pregunta.
Ella algo nerviosa le respondió:
—Las almohadas que ves son para dividir la cama.
Ares lanzó las almohadas al piso y la tomó por la cintura,mientras le apretaba los glúteos.Tanto se aferró a su cuerpo que Selene pudo sentir su dureza.
Un calor inusual recorrió el cuerpo de la chica y su garganta estaba reseca,no puedo evitar emitir un gemido.
—Vo