—Nunca volveré contigo,eres un maldito asesino—. Hizo un gesto de odio.
—Ya te dije que yo no lo hice,si no me quieres está bien,pero suelta esa pistola de una vez.
Selene miró a Frédéric y a Dolly que estaban congelados de susto.
No quiso alargar más la agonía y colocó el arma con suavidad en el piso.
— Voy a salir de aquí y no quiero que me sigas,espero que tengas claro que no quiero volver junto a tí.
Ares asintió y sus escoltas no la detuvieron,recorrió las calles de París como un alma en p