44

Dante iba a volver a besarla.

Ariadna lo supo por la forma en que su mano se cerró con más fuerza en su cintura, por la respiración irregular que ya no intentaba controlar. Pero el sonido seco de un golpe en la puerta principal atravesó el momento como un disparo.

Dante se quedó inmóvil.

No la soltó de inmediato, pero su cuerpo se tensó de otra forma. Alerta. Contenido. Ariadna también lo sintió.

—¿Esperas a alguien? —preguntó ella, todavía con la voz alterada.

El timbre sonó otra vez. Largo. I
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP