Ariadna no durmió.
Pasó gran parte de la madrugada sentada en el suelo junto a la cama, abrazándose las piernas mientras miraba hacia la ventana oscura de la habitación. Las palabras de Arthur seguían repitiéndose dentro de su cabeza una y otra vez.
“Hace meses que dejaste de estar casada con Dante Volkov.”
Cada vez que lo recordaba sentía el pecho apretarse más.
No quería creerlo.
Pero lo peor no había sido la amenaza. Había sido la seguridad con la que su padre habló. Arthur no parecía un hom