Dante había comprado un penthouse en París apenas unos días antes. Lo había hecho en secreto, moviendo fondos de una de sus cuentas privadas, pensando en que sería una sorpresa para Ariadna después de que naciera la bebé. Quería un lugar lejos del ruido de la ciudad, un refugio donde pudieran ser una familia normal por unas semanas. Pero la salida de Leslie de la cárcel había arruinado sus planes de una sorpresa romántica. Ahora, ese penthouse no era un regalo, era un escondite de emergencia.
E