Seis Meses y el Muro de Hormigón
Tiempo: Seis meses y medio después de la caída de Blake Capital.
Lugar: Prisión Federal de Seguridad Mínima, Carolina del Norte.
Leonardo Blake ocupaba una celda individual, cortesía de sus últimos abogados, una ironía final para el hombre que había controlado los mercados y que ahora dependía de la caridad de su propio fracaso, el entorno era pulcro y desinfectado, pero el horizonte estaba limitado por vallas de alambre de espino y losas de cemento gris, la luz del sol se filtraba de manera hostil y plana, muy diferente al brillo dorado y filtrado de su antigua Torre Blake, la prisión era un vacío sensorial diseñado para la reflexión, pero para Leonardo, se había convertido en una cámara de resonancia para su propia paranoia.
A pesar de la condena —una sentencia de diez años reducida por la cooperación técnica forzada para desmantelar lo que quedaba del Análisis 2030—, la negación de Leonardo era un escudo impenetrable que lo protegía de la realidad,