Habían pasado diez días desde el baile y la capital se sentía como una jaula de oro cuyas rejas eran de protocolo y secretos. La rutina en la mansión se había vuelto un ejercicio de resistencia física y emocional. Alistair salía antes del alba y regresaba tarde, con los hombros cargados por el peso invisible de las reuniones del consejo y la creciente, casi asfixiante, preocupación por los extraños retrasos en los informes del Norte. 📜🌑
Esa noche, el frío era particularmente intenso; un vient