Capítulo 71.
Capítulo 71.
No me gusta admitirlo, pero Arturo se me está pegando demasiado. No pasa un solo día sin que aparezca de una forma u otra: llamadas a deshoras, mensajes que no pido, “coincidencias” en sitios donde sabe que voy a estar. No lo hace de manera torpe, al contrario, todo parece calculado, como si tuviese un plan trazado al milímetro para recordarme que sigue ahí. Y lo peor es que no puedo ignorarlo del todo, porque cada vez que abre la boca deja caer alguna pista sobre cosas que prefe