En la mansión Rowling, el grupo estaba reunido esperando la llegada de David, y de los dos hombres que fueron a buscar a Catherine.
Elsa se sentó al lado de Mónica cuando vio la oportunidad, Rafael había ido a la cocina y por fin la dejó disponible.
—Tu esposo parece un chicle pegado a ti —susurró, alzando una ceja—. ¿Qué fue lo que le hiciste?
—Tenemos una relación sana, arreglamos todo con el poder de la conversación, supongo que por eso somos muy felices —comentó, orgullosa de su nuevo ma