A Rafael le sorprendió la propuesta de Mónica, pero no tenía intenciones de rechazarla.
—Acepto.
—¡¿Q-qué?! —Se exaltó, pensó que él se negaría o pediría más explicaciones—. ¿Así sin más? ¿No tienes preguntas? ¿Significa que eres soltero?
—Unirnos en matrimonio enojará muchísimo a David. Aunque no lo creas, suele hablarme de ti y me ha preguntado si sé algo —comentó, encogido de hombros.
—Después de cómo me alejó de su vida, lo dudo. Ese hombre jamás regresará para pedirme perdón —Se cruzó