POV KARINA
El eco de mis propios jadeos aún flotaba en el aire de la habitación, pero mi mente ya estaba recuperando el control. Mi cuerpo me había traicionado, sí; la piel tiene memoria y Andrew Thorne sabía exactamente qué botones presionar para hacerme olvidar, por unos segundos, que lo despreciaba. Pero yo no era Paola. No era una mujer que se conformaría con migajas de afecto disfrazadas de posesión.
Sentí el peso de Andrew bajo mi cuerpo, su respiración aún errática contra mi cuello, y