POV ANDREW
Regresé al departamento cuando el sol apenas empezaba a cubrir el horizonte con sus primeros rayos anaranjados, filtrándose entre los rascacielos como una herida abierta. El silencio del lugar era denso, cargado de una paz que yo mismo me sentía indigno de habitar. Me lavé las manos en el fregadero de la cocina, frotándolas una y otra vez bajo el agua helada, viendo cómo el rastro del muelle desaparecía, pero sintiendo que el olor a pólvora y desesperación se me había quedado tatuad