POV ANDREW
Salimos de la habitación ya entrada la tarde. El aire en el pasillo se sentía diferente, como si las paredes hubieran absorbido parte de la intensidad de lo que había ocurrido entre nosotros. Me sentía extrañamente ligero, a pesar de que el peso de la realidad siempre volvía a golpearme al sentarme en la silla de ruedas. Karina caminaba a mi lado, moviéndose con esa elegancia natural que parecía haber recuperado junto con su sobriedad.
Nos dirigimos directamente al comedor. El sol