POV ANDREW
Salimos de la habitación ya entrada la tarde. El aire en el pasillo se sentía diferente, como si las paredes hubieran absorbido parte de la intensidad de lo que había ocurrido entre nosotros. Me sentía extrañamente ligero, a pesar de que el peso de la realidad siempre volvía a golpearme al sentarme en la silla de ruedas. Karina caminaba a mi lado, moviéndose con esa elegancia natural que parecía haber recuperado junto con su sobriedad.
Nos dirigimos directamente al comedor. El sol de la tarde bañaba la mesa de caoba, creando un ambiente de paz que se sentía casi irreal después de meses de guerra abierta. Rosa, con su eficiencia habitual, nos sirvió una merienda ligera.
—El contrato es ambicioso, Andrew —dijo Karina, rompiendo el silencio mientras untaba un poco de mermelada en su tostada. Sus ojos claros brillaban con el entusiasmo del trabajo bien hecho—. No es solo una campaña local; Julian quiere que lidere el diseño para toda la expansión en Europa. Es la oportunidad