POV KARINA
El trayecto hacia la mansión de los padres de Andrew fue un preludio silencioso de la tormenta. Yo vestía un conjunto de seda color esmeralda, elegante y sobrio, intentando proyectar la imagen de la esposa impecable que Andrew merecía. Él, a mi lado en el auto, se veía inexpresivo, pero su mano no había soltado la mía desde que salimos del ático. La victoria sobre Paola todavía se sentía fresca en mis venas, pero sabía que entrar en el territorio de Beatrix y Jaime Thorne era una pa