Es confuso lo que me haces sentir, las oleadas de placer que estremecen a mi alma adicta a ti.
Amelia
Suspiro exhausta al tiempo que caigo de espaldas sobre el mullido colchón. Confieso que odio este matrimonio, pero amo el sexo, es increíble. Sigo sin entender que es lo que me sucede, se supone que Sebastián es el último hombre en la tierra con el que querría tener algo, pero aquí estoy, recuperando el aliento mientras el sudor resbala por mi piel y su semen escurre de mi entrepierna.
Nos qued