El sol hoy brilla por nosotros
Freya
El aire de la habitación está saturado con el aroma de las flores frescas y el sutil vapor de los perfumes caros. Hay un ajetreo constante a mi alrededor; manos expertas que pulen mis uñas, que retocan el rubor de mis mejillas y que transforman mi cabello en una obra de arte celestial. Pero extrañamente me siento en paz, como si mis nervios estuvieran anestesiados.
—No te muevas, por favor. Si arruino el delineado, Victoria me hará exiliarme a una isla desie