Promesa de meñique; solo ustedes son mis amores.
Sebastián
Max me mira, sus ojos desbordan inocencia. No es justo para el que Anastasia lo use como una ficha de ajedrez. Este siempre ha sido su plan, manipularme con el niño y arruinar mi vida con Amelia, pero no tiene ni idea de lo que hace y está loca si de verdad piensa que voy a quedarme a vivir con ella.
Lo tomo de la mano y camino con él de vuelta a la sala, mientras pienso en cómo abordar el tema, de un modo que comprenda. Sé que no he s