La traición retuerce mis entrañas y pudre a mi corazón.
Amelia
El eco de la puerta, al cerrarse detrás de mí, resuena en mis oídos. En una mano sostengo mi equipaje y en la otra mi corazón roto. El peso de lo que siento es familiar, al igual que la sensación de abandono. Camino, avanzo, arrastrando mis pies, miro a mi alrededor, la habitación de hotel es una caja vacía, sin vida. Un refugio atemporal y estéril que refleja mi alma. Los ojos me arden, pero las lágrimas han dejado de brotar, la ir