Cuando creo haber alcanzado la felicidad…
Freya
Amelia me observa en silencio, mientras yo mantengo los ojos fijos en el techo. Las imágenes de todo lo que sucedió se reproducen en mi mente sin parar mientras una voz clara y muy profunda me grita que es mi culpa, que pude haber hecho más para evitar que se lo llevaran, pero la parte razonable de mi cerebro, esa que evita que pierda la cabeza, me afirma que luché con garras y dientes, y que sin importar cuanto me hubiera resistido, el resultado s