Mi padre llevaba veinte minutos hablando y yo estaba sentada frente a él en la barra de mi club, con las luces a medias y la lluvia cayendo aún afuera.
Marion estaba en algún lugar detrás de mí, en una mesa de la esquina, presente de esa manera tan particular en que estaba presente cuando algo era mío y me lo dejaba tomar.
Escuchaba a mi padre explicar cosas que lo explicaban todo y nada a la vez, observando su rostro mientras hablaba, encontrándome reflejada en él como uno se encuentra refleja