Marion expuso el plan sobre la mesa de la cocina, como siempre lo hacía: claro y sin formalidades, con mapas, contactos, horarios y puntos de salida. Me senté frente a él, escuché todo y esperé a que terminara. Entonces pregunté: "¿Dónde estoy yo en todo esto?".
Miró su teléfono. "Aquí. Con Marco".
"Aquí, ¿te refieres al ático?", dije.
"Sí", respondió.
Miré la mesa. Miré el mapa que había abierto en su teléfono, donde se veía el almacén al sur, los dos puntos de entrada y la posición de los hom