Elena se quedó mirando la última página durante un buen rato.
No se movió, no dijo nada, solo miró esa línea en la página en blanco, con la carpeta abierta frente a ella, la fotografía de nuestros padres debajo, la lluvia en las ventanas y el silencio de la cocina a nuestro alrededor. La observé leerla una y otra vez, y vi su rostro reflejarse como cuando algo enorme se derrumba y ella decide si dejarlo caer por completo o retenerlo en la superficie hasta estar preparada.
Cerró la carpeta.
Me m