Mundo de ficçãoIniciar sessãoSaravi.
No recordaba desde cuando me había sentido tan bien, ni desde cuando había visto tantas sonrisas en los rostros de las personas que más amaba. Aunque mi madre no había asistido a la boda de la princesa, me sentía a gusto que mi padre viniera muy seguido al palacio y que Nadia se hubiese ajustado a muchas cosas aquí.
Llegaría el momento en que tendría que hablar con Jemina, era necesario sanar esa parte de mi corazón; entonces estaría tranquila







