Como era de esperarse, los invitados comenzaron a murmurar sobre la presencia de esa mujer “¿es la madre?” “Con razón ese pasado tan turbio” ¿con qué clase de mujer se enredó Gabriel?” comentaban algunas mujeres envidiosas que alguna vez tuvieron esperanza de conquistar al viudo guapo y millonario.
—¡Mamá vete por favor! — suplicó Connie — no me sigas arruinando la vida, ya fue suficiente.
—¿Arruinarte la vida yo? Pero si lo único que hice fue enseñarte lo que tenías que hacer para conseguir qu