—Ahora que soy tu tía legalmente me siento mucho más orgullosa de ti que nunca — le dijo a Connie la Madre superiora mientras le colocaba el velo de novia — me duele saber que mi pobre Constanza no pudo vivir este sueño, pero al menos tú podrás tener la boda que siempre quise para ella.
—No llores tía, que me vas a hacer llorar a mí también — le contestó Connie con un abrazo, no era su tía de sangre, pero sin duda alguna era la única persona que merecía estar con ella en ese momento tan especia