Constanza, ¡qué bueno que viniste! —Gritó Ximena al ver entrar a su “invitada” especial.
—¿Qué está pasando aquí? ¿En verdad está enferma Paty? — Preguntó Connie porque se le hizo sospechosa la forma en la que la recibió la niña, era como si ya supiera que sería ella quien iría a suplir a su niñera.
—Eh, si, si, — fingió toser cubriéndose la boca con un pañuelo — me siento muy mal y no quiero contagiar a mi pajarito.
—Y tal vez tenga que guardar reposo dos o tres días — dijo Ximena encogiéndose