Cuando Gabriel llegó a Chihuahua, se llevó la desagradable sorpresa de enterarse de que el Chepe estaría fuera de servicio por varios días debido al mantenimiento, por un momento tuvo el impulso de cambiar sus planes y tomar un avión hacia otro destino, sin embargo, pensó que lo mejor era volver a casa esa misma noche. Maciel tenía la superstición de que, si algo iba mal al iniciar los planes, era mejor suspender el viaje y quedarse en casa y aunque él no compartía esa superstición de su difunt